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lunes, 3 de marzo de 2025

Taller de flores comestibles mexicanas… Si tienes la oportunidad de asistir, ¡aprovéchala!

Todos hemos comido un taco de pastor, de longaniza o de pollo. Pero, ¿te animarías a comer un taco de flores? Sí, por ejemplo, flores del maguey, flores de nopal o dalias, ¿te imaginas su sabor? 

Diversidad de flores comestibles
Fotografía: Edgar Arteaga Olmos, con permiso

En México existen al menos 23,314 especies de plantas (Villaseñor, 2016), de las cuales 7,823 son útiles (Caballero et al., 2023). Entre los principales usos se encuentran los medicinales, ornamentales y comestibles. 

En esta ocasión, vamos a hablar de las plantas que son de importancia alimenticia. Pero en México se han registrado entre 2,168 y 4,000 plantas comestibles, y además ¡nos comemos todo! Desde raíces (v.g. Ipomoea batata; camote), tallos (v.g. el quiote de Agave), hojas (v.g. muchas especies de quelites), frutos (v.g. Opuntia joconostle; xoconostle), semillas (v.g. Theobroma cacao; cacao) y hasta las flores (v.g. Cucurbita; calabaza).

Del consumo de estas últimas es de lo que hablaremos... Desde hace un tiempo me ha parecido fascinante que estructuras tan hermosas, como son las flores, se consuman, a esto se le conoce como florifagia. Además, la gastronomía mexicana es realmente diversa e ingeniosa que existen un sin fin de platillos que se pueden preparar con ellas.

Gualumbos; flores de maguey


Colorín o pemuche; flores de Erythrina

Flores de madroño; Arbutus xalapensis

Flores de nopal, Opuntia

Aunque la florifagia es una actividad tradicional, practicada desde la antigüedad (Figueredo-Urbina et al. 2019; 2021), aún existe cierto desconocimiento sobre cómo incorporar las flores a nuestra dieta. Y es que a veces nos cuesta un poco aventurarnos a probar cosas diferentes.
 
Sin embargo, existen varios lugares en donde puedes encontrar ricos guisados elaborados con flores, como en los mercados o recientemente en varios restaurantes. También aquí te dejamos algunos enlaces en donde puedes consultar recetas.

Si es de tu interés comprar flores y aventurarte a preparar platillos diversos, éstas se venden principalmente en los tianguis y mercados. Por ejemplo, en la ciudad de México podrías encontrar una gran variedad en el mercado de Sonora.
 
Hay que tener en cuenta que muchas de estas flores son de temporada, aproximadamente de enero a abril, y se consumen sobre todo durante la cuaresma

Flores de ayocote

Flores de palma o de izote; Yucca


Flores de chepil o chipilin

Flores de garambullo

Pero si quieres ir más allá de solo degustar un rico platillo elaborado con flores, te recomendamos el Taller de flores comestibles mexicanas, que lleva a cabo Xocoyol Arte Gastronómico Mexicano, impartido por la Dra. Carmen Julia Figueredo Urbina y el Chef Roberto Buccio. 

Tuvimos la oportinidad de asisitir y te contamos (sin spoilers) de que se trata: 
Este taller se lleva a cabo en el estado de Hidalgo, está dirigido al público en general y consiste en una parte teórica, una práctica y un menú degustación.

Para empezar, en la teoría, ¡qué no es nada aburrida! La Dra. Carmen platica un poco sobre la historia de la florifagia en México y sobre varias flores que no son de México, pero que ya forman parte importante en nuestra gastronomía, ya sea como platillos principales, en postres, bebidas o como condimentos.
 
Hacia el final de la charla responde varias incógnitas sobre las flores: ¿qué son? ¿De qué están hechas? En México ¿dónde se encuentran? ¿Dónde podemos adquirirlas?

Aprendiendo sobre la florifagia

Después, ¡manos a la masa! Con todos los utensilios de cocina listos y las explicaciones del Chef Roberto, entre todos los integrantes del taller elaboramos varios de los platillos que después  degustamos. Esta parte colectiva es muy divertida y al final es muy gratificante ver todo lo que en conjunto se preparó. Pero, además de aprender a cocinar las flores, también aprendimos a montar un platillo, pues es bien sabido que de la vista nace el amor.
 
Así que con este taller además aprender sobre las flores, su historia de consumo y los nutrientes que nos aportan, también nos mostró que idear una forma llamativa para presentar un platillo, es todo un arte.

Explicación del Chef Roberto

Preparando tortitas de colorín

El Chef Roberto y la Dra. Carmen montando los platillos

Finalmente y ya con mucha hambre, estamos ansiosos por comer. Por supuesto, ¡todo se ve delicioso y sabe aún mejor!
 
Pascal con flor de sábila

Quesadillas de flor de garambullo

Tortitas de colorín

Gelatina con flor de madroño, decorada con borraja y xocoyol

El taller incluye un manual con toda la información sobre las flores, el recetario para sorprender a tus amigos y familiares con lo que aprendiste y además, una constancia de participación.
 
No puedes perder esta oportunidad, pero debes de estar pendiente, ya que se imparte únicamente durante la temporada en la que se puede encontrar más diversidad de flores para elaborar distintos platillos. 
Toda la información la puedes consultar en las páginas que te dejamos aquí:



Referencias:

Caballero J., Cortés, L., Mapes, C., Blancas, J., Rangel-Landa, S., Torres-García, I., Farfán-Heredia, B., Martínez-Ballesté, A., Casas, A. (2022). Ethnobotanical knowledge in Mexico: Use, management, and other interactions between people and plants in Mexico. En A. Casas y J. J. Blancas Vázquez (Eds.), Ethnobotany of the Mountain Regions of Mexico (pp. 1-39). Springer. 

Figueredo-Urbina, C. J., Aguilar, P. O., Pulido, M. T. (2019). Flores comestibles como acervo cultural mexicanos. Ciencia y Desarrollo [En línea].

Figueredo-Urbina, C. J., Álvarez-Ríos, G. D., Córtes Zárraga, L. (2021). Edible flowers commercialized in local markets of Pachuca de Soto, Hidalgo, Mexico. Botanical Sciences 100(1): 120-138.

Villaseñor, J. L. (2016). Catálogo de las plantas vasculares nativas de México. Revista Mexicana de Biodiversidad 87(3): 559-902.

Autora del texto y de las fotos sin autor indicado: Jocelyn Briseño

viernes, 13 de septiembre de 2024

El xole, atolito negro ancestral de la región norte del estado de Puebla

Hablando de platillos típicos de la región con compañeros durante mi estancia profesional, me sorprendió que nadie conocía el xole. Incluso muchos compañeros que eran del estado de Puebla desconocían acerca de este atole de apariencia negra. Informándome mas acerca de esta bebida, con vecinos cercanos de la región, obtuve datos interesantes de este atole. 

Bebida de xole de la región norte del estado de Puebla

Acerca del xole 
 
La bebida de xole es un atole de apariencia negra cuyos ingredientes principales son el maíz y el cacao, ambos tostados. Su origen es desconocido, pero se sabe que remonta desde antes de que los españoles llegaran a México y era consumido por indígenas que habitaban en la región de norte de Puebla (Juárez, 2022), abarcando los municipios de Teziutlán y Chignautla. Como dato interesante el municipio de Teziutlán, antes conocido como “Texiuhuitlan”, fue donde pasó Cortez durante su camino rumbo a Tenochtitlan (Montero, 2019). 

Anteriormente se consumía como un remedio del alma, una bebida que al ser tomada caliente tenia la función de purificar el cuerpo. Durante este proceso de sanación las personas solían disculparse por sus errores. Su preparación por lo general era después de la cosecha de maíz, como un gesto de ofrenda y agradecimiento por lo obtenido. 

Actualmente se prepara durante la celebración de la Santa Cruz, donde diversas comunidades de ambas regiones suelen regalarlo al acabar la misa junto con un bolillo o con tortillas de maíz de apariencia cuadrada que representan a los cuatro puntos cardinales. También se suele dar en algunas fiestas patronales, principalmente en Chignautla. Muy rara vez es comercializado, pero se vende durante la kermes de la festividad de la Santa Cruz. Incluso desde algunos años atrás, muy recientemente, durante el mes de septiembre se expende en la Feria del Xole en el municipio de Chignautla con el propósito de dar a conocer esta bebida y transmitirla a nuevas generaciones. 

Ahora con el propósito de que mas gente conozca esta bebida y las tradiciones no se pierdan, comparto su modo de preparación. El proceso suele variar según la persona que lo prepara. 

Componentes del atole (4 litros) 
  • ½ Kg de maíz
  • ½ Kg de cacao 
  • 1 rollito de canela 
  • ½ Kg piloncillo 
  • Pizca de clavo 
  • ½ Kg de masa de maíz

Preparación 
1. En un comal, por separado se pone a dorar el maíz, cacao, clavo y la canela, hasta tener una apariencia tostada. 

Canela, clavo y panela

Proceso de dorar el maíz


Ingredientes después de dorar
 
2. Se muele el maíz junto con el cacao, la canela y el clavo, ya sea en molino o metate. Si no se cuenta con alguno de estos dos se puede utilizar una licuadora, siempre y cuando tenga la capacidad de molerlo.

Maíz molido junto con los demás ingredientes

3. Por separado se prepara un atole de masa, medio kilo de masa en cuatro litros de agua, moviendo constantemente para que no se pegue en la olla.


Preparación del atole de masa

4. El maíz y los otros ingredientes molidos se disuelven en un litro de agua, posteriormente se agrega al atole poco a poco mientras se va colando.

Incorporación de la mezcla de maíz al atole de masa

5. Se deja hervir y agrega el piloncillo; mientras se continúa moviendo la mezcla aproximadamente de 15 a 30 minutos, hasta que la masa este cocida. Se deja enfriar un poco y se encuentra listo para servirlo en tazas.  

Bebida de xole lista para servir y beber

Espero que con esta receta se fomente su elaboración y sigan transmitiendo las tradiciones de la sierra norte de Puebla por más generaciones. ¡Así que…Buen provecho! 

Se agradece a los habitantes de la región por sus conocimientos, al igual que la Sra. Reyna Benito y a la Sra. Virginia Martínez, por hacer posible documentar, transmitir y publicar su preparación de esta bebida del xole. 

Te podría interesar:

Referencias 

Juárez, G. (2022) Xole, una bebida ancestral. identidad puebla.com 
Montero, I. A. (2019) Paso de Cortés. Arqueología Mexicana 160: 77-81.

miércoles, 24 de enero de 2024

¡Amor eterno! Visita al Museo Mesoamericano del Jade

¿Qué es el jade? ¿Sólo piedras? 

En Mesoamérica, era mucho más. Era un símbolo importante del maíz, de la vida, del poder y de la relación con el los dioses y el inframundo. Veremos más detalles con la información de un museo recomendable que se encuentra en el sur del país.

Figura 1. Entrada al Museo Mesoamericano del Jade, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México
 

Desde el punto de vista de la mineralogía, el jade abarca solo dos tipos de rocas: la nefrita (un silicato de calcio y magnesio, común en Asía) y la jadeíta (un silicato de sodio y aluminio, propio de Mesoamérica). Para la arqueología, el jade es un término que incluye a una serie de piedras de color verde como la serpentina, la jadeíta, la crisopasa, la cloromelanita y diversos tipos de cuarzos que en conjunto es lo que se llama jade social o jade cultural. El Museo Mesoamericano del Jade en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, se enfoca principalmente en presentar el jade mesoamericano y su simbolismo en las principales culturas del Nuevo Mundo (Figura 1).

Los aztecas o mexicas, al igual que otros pueblos de Mesoamérica, solían poner rostros de jade a sus dioses y elaboraban figurillas muy estilizadas, representando a sus más valiosos hombres como los guerreros águila (Figura 2). Otro ejemplo es la Chalchiuhtlicue, pareja de Tláloc, diosa consagrada al agua y la vegetación acuática. En la época del primer sol de la cultura mexica el cielo era agua y los seres humanos tenían características de peces, por lo que las parteras cuando recibían a un niño decían: bienvenido al mundo de la señora Chalchiuhtlicue, ella te ha de llevar en sus brazos por este mundo (figura 3).

Figura 2. Cultura azteca, en el centro abajo, un Guerrero Águila en el Museo Mesoamericano del Jade


Figura 3.  La Chalchihuitlicue en el Museo Mesoamericano del Jade

Los pueblos mixtecos, hacia el año 682 de nuestra era, estaban divididos en dos reinos en continua lucha, los cuales solo pactaban la paz en ocasión de las grandes peregrinaciones que efectuaban al centro ceremonial de Achiutla. Ahí participaban en las ceremonias en las que el taysaqui o sacerdote principal, comunicaba al pueblo el designio de los dioses, venerando una piedra de jade del tamaño de un puño a la que llamaban el corazón del pueblo. De ahí también procede una pieza que me impresionó, la carita de murciélago y las figurillas asociadas al dios de la lluvia (Figura 4).

Figura 4. Carita de murciélago de la cultura mixteca.

Los olmecas poblaron la región tropical a orillas del golfo de México; los indicios más antiguos de este pueblo se estiman alrededor de 3000 A.C. Olmeca en idioma náhuatl significa habitantes de la región del hule. Los centros ceremoniales más importantes de esta cultura eran Tres Zapotes y San Lorenzo Tenochtitlan que contaban con áreas habitacionales, políticas y también religiosas. Una de las características comunes era la representación de rasgos felinos, lo que suponía una enorme deidificación al jaguar. Otros rasgos distintivos de las esculturas de esta cultura son las cejas flamígeras (en forma de llamas), hendidura en V en la frente, rasgos de garras y colmillos en los labios (Figura 5). También en una ofrenda localizada en La Venta, Tabasco, se logran apreciar algunos detalles faciales distintivos (Figura 6).

Figura 5. Esculturas en jade verde de la cultura Olmeca.

Figura 6. Ofrenda "La Venta", cultura Olmeca.

La cultura de Teotihuacán comenzó al inicio de nuestra era y se sabe que alcanzó su máximo desarrollo entre los siglos III y IV. Para los teotihuacanos prehispánicos la única forma de ver el rostro de los dioses era a través de las máscaras. Los sacerdotes al colocarse una se incorporaban el espíritu de la divinidad que representaban. Las máscaras teotihuacanas, algunas en tamaño normal y otras en miniaturas, difieren en su estilo y carácter del rostro a las otras encontradas en otras áreas mesoamericanas (Figura 7).

Figura 7. Mascara y figurillas teotihuacanas.

La cultura maya era una civilización mesoamericana que dominó en Guatemala, Belice, México (en los estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Chiapas y Tabasco) y la parte occidental de Honduras y El Salvador. Para los mayas el jade era vida, fertilidad y poder. Además existió un simbolismo maya importante con las flores, especialmente con las del lirio acuático (género Nymphaea) ya que el mundo acuático significaba la entrada al inframundo, y se tallaba en jade, a veces con cuatro pétalos
 
Por otro lado, las máscaras de gobernantes son recurrentes, por ejemplo, la de K´inich Janaab`Pakal I quien asumió el poder muy joven, a los doce años, hasta su muerte a los 80 años. Para su elaboración se usaron 212 teselas de jadeíta con adiciones de concha nácar y obsidiana en los ojos. La original se encuentra en el Museo Nacional de Antropología, y esta es solo una réplica, las facciones y la confección de verdad me impactaron (Figura 8).

Figura 8. Mascara de K´inich Janaab`Pakal I.

Al final del recorrido se encuentra una sala para la venta de joyería, cacao, café, chocolate y bebidas alcohólicas tradicionales como el posh. Esto es un licor tradicional de la zona indígena montañosa de los Altos de Chiapas elaborado a base maíz, caña y trigo, fermentado en tinas de Pinus. (Figura 9, 10 y 11).

Figura 9. Joyería del Museo Mesoamericano del Jade.

Figura 10. Productos del cacao en el Museo Mesoamericano del Jade.

Figura 11. Posh, bebida fermentada tradicional, en el Museo Mesoamericano del Jade.

El jade era lo más valioso para los pueblos originarios de América y cubría con su pureza la carne corrupta detrás de las pulidas mascaras. Las placas colgadas de los gobernantes mayas eran el símbolo de autoridad y una cuenta de jade en la boca de los muertos era la mejor ofrenda funeraria a los dioses del inframundo; por el contrario el oro era sólo el desecho de los dioses.

“La piedra del Jade, del amor eterno” 

El Museo está abierto de lunes a sábados de 12 del día a 8 de la noche y los domingos de 12 del día a 6 de la tarde. El costo de admisión al Museo para el público en general es de 50 pesos (Figura 12). Puedes visitar la página oficial para mayor información.

Figura 12. Boleto de entrada al Museo Mesoamericano del Jade.

 

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jueves, 2 de marzo de 2023

El árbol del molinillo, bate y bate el chocolate

En Agua Dulce, Motozintla, Chiapas, los utensilios para batir  y mover el chocolate no se hacen, nacen. Bajo los cafetales salen unos árboles que crecen hasta 15 m de altura, conocidos localmente como "árbol del molinillo". Las ramas jóvenes de este árbol son usados como molinillos para mover el chocolate.  
                   
El molinillo usado para mover el chocolate
                               
¿Porqué se bate el chocolate?

Batir los alimentos es una actividad común en la cultura de Mesoamérica (Galindo et al. 2014). Existen evidencias en los códices que los mayas movían el chocolate para generar espuma. Para los mayas la espuma era una característica apetecible, además simbolizaba espiritualidad (Hurst et al. 2002). La cultura zapoteca asociaban la espuma del chocolate con la fertilidad y la procreación (Galindo et al. 2014).  En la actualidad el proceso del batido para preparar el chocolate sigue siendo primordial. Se ha comprobado que la espuma generada en el proceso del batido mejora la textura, la apariencia y provee una sensación de saciedad (Arboleya et al. 2014).  Si como lo mueves lo bates, entonces obtendrás un rico chocolate. 


Chocolate con espuma

El molinillo también es conocido por sus nombres en náhuatl  "aquaujl" o "aquahuitl".  El utensilio utilizado por los mayas para batir el chocolate fue denominado como "chukul", que significa "batidor  de chocolate" (Dakin y Wichmann, 2000). En Chiapas existen comunidades rurales donde todavía se usa la palabra "chukul" para referirse al utensilio obtenido en el árbol del molinillo. 

El molinillo como utensilio para batir el chocolate

Pero, ¿cuál es su nombre oficial en la comunidad científica?
 
La señora Florinda pregunta a su hija -¿con qué otro nombre lo conocen los forestales? Ella responde-tengo que visitar al árbol y así conocer a detalle sus hojas, flores y fruto.  En Agua Dulce se ha observado que el árbol florece en octubre y noviembre y fructifica en diciembre y enero. 

a. árbol; b. tronco; c. fruto

En la comunidad científica de los botánicos se ha bautizado como Quararibea funebris (La Llave) Vischer. La palabra "funebris" fue elegido por el botánico Pablo de la Llave (1825), porque varias  personas de Izúcar de Matamoros, Puebla, estaban acostumbrados a llorar a sus difuntos bajo la sombra de las ramas de un Q. funebris (Rosengarten, 1977). Pertenece a la familia Malvaceae (antes estaba en las Bombacaceae).

¿Acaso tengo que ir hasta Agua Dulce, Motozintla, para conocer al árbol del molinillo? 

Este árbol crece de forma natural en varios estados de la Republica Mexicana, que son Campeche, Chiapas, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán (Villaseñor, 2016). También se encuentra en Guatemala hasta Costa Rica (Vázquez-Torres et al. 2010). 

¿Qué otros usos tiene el árbol del molinillo?

En Oaxaca Q. funebris  es conocida como "rosita de cacao" y sus flores son usadas para aromatizar y dar sabor a la bebida llamada tejate (Cervantes, 1999). El tejate es una bebida elaborada con maíz, cacao, semilla de mamey y flor de Q. funebris. En algunas regiones de México las hojas son usadas como aromatizante de los tamales (Vázquez-Torres et al. 2010). Por otro lado, Rosengarten (1977) reporta que en Oaxaca las flores se usan para tratamientos psicológicos y para regular la menstruación. 


Hoja y fruto del árbol del molinillo

Raffauf y Zennie (1983) encontraron compuestos químicos en las flores. Entre los compuestos se destaca la lactona, el cual puede ocasionar efectos alucinógenos. Los investigadores también encontraron en las flores grandes cantidades de azúcares como glucosa, fructosa y sacarosa. De ahí su utilidad para endulzar las bebidas de chocolate.  

También te puede interesar:
 
 
Referencias

Arboleya, J. C., García-Quiroga, M., Lasa, D., Olivo, O. & Luis-Aduriz, A. (2014). Effect of highly aerated food on expected satiety. Internacional Journal of Gastronomy and Food Science 2(1): 14-21.

Cervantes-Servin, L. M. (1999). Estudio etnobotanico, historico, de manejo y explotación de "rosita de cacao" Quararibea funebris (La Llave) Vischer, Bombacaceae, en los Valles Centrales de Oaxaca (Tesis de maestria).  Universidad Nacional  Autónoma de México, México, Distrito Federal.

Dakin, K. & Wichmann, S. (2000). Cacao and chocolate: A Uto-Aztecan perspective. Ancient Mesoamerica 11(1): 55-75. 

Galindo, E., Corkidi, G., Salas, A. H. & López, D. L. (2014). Producción de espuma en el chocolate con el molinillo tradicional. Revista Digital Universitaria, 15(5). 

Hurst, W. J., Tarka, S. M., Powis, T. G., Valdez, F. & Hester, T. R. (2002). Cacao usage by the earliest Maya Civization. Nature 418(6895): 289-290. 

Raffauf, R. F. & Zennie, T. M. (1983). The phytochemistry of Quararibea funebris. Botanical Museum Leaflets Harvard University 29(2): 115-158.

Rosengarten, F. (1977). An unusual spice from Oaxaca: The flowers of "Quararibea funebris". Botanical Museum Leaflets Harvard University 25(7): 183-202. 

Vázquez-Torres, M., Armenta-Montero-S., Campos-Jimémez, J. y Carvajal-Hernández, C. I. (2010). Árboles de la región de Los Tuxtlas. Secretaría de Educación-Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa.

Villaseñor, J. L. (2016). Checklist of the native vascular plantas of México. Revista Mexicana de Biodiversidad 87(3): 559-902.

jueves, 29 de diciembre de 2022

Y ahora vamos al Museo del Chocolate

Chocolate… sólo de escribir la palabra, pienso en una taza de esta bebida ya sea fría o caliente, o en una deliciosa barra elaborada a base de este producto. Pero ¿de dónde viene este alimento tan rico? ¿Tiene historia? ¿Cómo se elabora? Estas y algunas otras preguntas pude resolverlas en mi visita por un lugar interesante en la Ciudad de México, el Museo del Chocolate que se encuentra en la colonia Juárez, en una antigua casa donde además también se ofrecen cursos y talleres relacionados con este producto. A continuación les presento varias cosas que pude encontrar en éste sitio.

Representación de la molienda del chocolate en un metate

El recorrido por el museo inicia con una maqueta en la que se representa de manera artesanal el proceso de elaboración del chocolate. En él se observan frutos del cacao (la planta de donde proviene el chocolate), semillas de cacao, una mujer con un metate que muele sobre éste las semillas del cacao.

Encontramos también los molinillos, que son una especie de palillos cilíndricos dentados en uno de sus extremos y que se utilizan para batir el chocolate.

Diferentes formas de molinillos

El cacao, cuyo nombre científico es Theobroma cacao L., es un árbol que vive en zonas tropicales, donde las temperaturas son de 20 a 30° C. Necesita de árboles más altos que le proporcionen sombra y suelos fértiles con buen drenaje.

Fotografía de planta de cacao

Este árbol tiene hojas grandes, de entre 15 y 30 cm de largo. Sus flores son pequeñas, en forma de estrella y crecen en el tronco. El fruto mide entre 15 y 30 cm de largo y dentro contiene a las semillas que se usan para obtener el chocolate.

Esquema de hojas, flor, frutos y semillas de cacao

Semillas de cacao

Un poco de historia

En la siguiente sala encontramos un poco de la historia de antiguas civilizaciones como los mayas y mexicas y su relación con el cacao. Se narra que la palabra cacao probablemente proviene del término maya kakawa, el hecho de que entre los antiguos mayas, el consumo estaba reservado para las clases privilegiadas y se utilizaba en ceremonias.

Los mayas hicieron contribuciones importantes al proceso del cacao, uno de ellos fue la fermentación por dos métodos. En el primero se colocaban los frutos del cacao en troncos huecos y se dejaban reposar a la sombra, lo que le permitía cambiar de color a las semillas y también adquirir un aroma especial. En el segundo método se mezclaba el cacao con maíz molido y formaban una especie de bolas que dejaban fermentar hasta que se hacían agrias. Para preparar la bebida, las mujeres molían en el metate las semillas de cacao y al polvo que resultaba le añadían saborizantes (chile, especias y flores) y luego se mezclaba con agua. Se bebía frío o caliente y se le añadían diferentes especias, dependiendo de la ocasión en que se tomaría.

Los mayas y el proceso de elaboración de chocolate

Los mexicas, por su parte, también lo bebían en ceremonias importantes y era la clase alta quien principalmente lo disfrutaba, pero también los guerreros y los mercaderes que comerciaban con este producto. El tener cacao era un símbolo de lujo; de hecho, previo a la conquista, servía como moneda. Para darnos una idea de su valor, con 4,000 granos de cacao se podía comprar un buen esclavo.

El cacao entre los mexicas

Con la llegada de los españoles, se dio el intercambio de varios productos desde y hacia el viejo mundo, entre ellos el cacao.

Intercambio de productos entre el nuevo y el viejo mundo

Durante la época virreinal, el chocolate no dejó de ser importante, de hecho se popularizó entre los virreyes e incluso se diseñaron tazas de cerámica para tomarlo. En los conventos, donde se elaboraban galletas y otros alimentos, también se elaboraba y consumía el chocolate.

El chocolate en el refectorio de los conventos y con los virreyes


El lugar en donde se acostumbraba hacer el chocolate era un pequeño refectorio o comedor dentro de los monasterios que recibía el nombre de chocolatero. Este término también se aplicaba a la persona que vendía el chocolate y al salón donde se acostumbraba tomarlo.

Industrialización del chocolate

En otra sala del museo podemos encontrar una maqueta en la que se ilustra el proceso industrial para la elaboración del chocolate en polvo y en barra.

Se mezcla azúcar, leche en polvo, con licor y polvo de cacao para formar una pasta espesa.


Esta pasta pasa por una etapa de pre-refinado y refinado en donde la pasta se presiona para eliminar la humedad y tener partículas más pequeñas. Al término de este proceso se obtiene el chocolate en polvo.


Chocolate en polvo refinado

La siguiente etapa es el conchado donde se rehidrata el chocolate en polvo resultante del proceso anterior con manteca de cacao y se mezcla durante varias horas para tener como resultado chocolate líquido cremoso del que se elabora el chocolate en barra una vez que pasa por una cámara de enfriamiento.


Para dar forma a las barras se emplean moldes.

Moldes de vaciado de chocolates

Diversos ejemplares de marcas de chocolate que fueron populares en el siglo XX:

Diferentes marcas de chocolate en barra

En otra sala del museo podemos encontrar jarras y demás utensilios para preparar, almacenar y beber el chocolate, tanto de México como del mundo.

Jarras chocolateras

Tazas y teteras de porcelana

Jarras chocolateras de Yucatán

Se exhiben también recetarios de diferentes dulces a base de chocolate de una de las primeras reposteras que lo utilizo para postres.

Una de las primeras recetas de postres en las que se introdujo el uso del chocolate

Hay una pequeña habitación con tabletas de chocolate:


Y finalmente no puede faltar la tienda en donde se pueden adquirir diferentes tipos de chocolate


Como les dije al principio, este museo se encuentra en la Colonia Juárez en la Ciudad de México, Calle Milán 45, esquina calle Roma; dejo la ubicación aquí.

El museo abre diario de 11-17 h y la entrada tiene un costo de $80 (estudiantes y profesores pagan $55). Se puede hacer reservación para recorridos guiados y algunas otras actividades. Hay cursos y talleres de temas relacionados con el chocolate.

Sitio relacionado:
 
Museo del chocolate

También te puede interesar:
Algunas otras bebidas elaboradas con cacao:

Para leer recomiendo este libro: 
 
Coe, S. D. y M. D. Coe, 1999. La verdadera historia del chocolate. Fondo de Cultura Económica, México, D.F. Se consigue en el Fondo y en la librería Gandhi.